
(AP) – Pelé, el rey brasileño del fútbol, único en ganar tres Copas del Mundo y una de las máximas figuras deportivas del último siglo, murió el jueves. Tenía 82 años.
El astro, cuyo nombre se convirtió en sinónimo de excelencia del fútbol y símbolo del “jogo bonito” brasileño, se había sometido a un contra el cáncer de colon desde 2021 y permaneció hospitalizado el último mes.
Su agente, Joe Fraga, consolidó el deceso.
Considerado ampliamente como uno de los mejores futbolistas de la historia, Pelé pasó casi dos décadas fascinando a los aficionados y superando a sus rivales, como el máximo goleador en la historia del club brasileño Santos y de la selección.
Su gracia, virtudes atléticas y habilidad increíble hipnotizaron a seguidores y rivales por igual. Orquestó un estilo rápido y fluido de juego que revolucionó el fútbol –una suerte de baile similar a la samba que llevaba además la elegancia de Brasil a la cancha.
Condujo a Brasil a la élite futbolística y se convirtió en un embajador global de su deporte a lo largo de una trayectoria que comenzó en las calles del estado de Sao Paulo, donde pateaba una pelota improvisada con una media rellena de trapos o papeles.
En sus últimos años, se le usó ver en silla de ruedas. No asista a una ceremonia para revelar una estatua inspirada en su imagen a fin de conmemorar al equipo campeón en 1970.
Pasó su 80mo cumpleaños apenas con unos pocos amigos en una casa de playa.
Nació con el nombre de Edson Arantes do Nascimento en la pequeña localidad de Três Corações, en el estado de Minas Gerais, el 23 de octubre de 1940. En su niñez, lustraba zapatos para comprar su modesta indumentaria de fútbol.






